☆ LorenaProteccionAnimal® ☆
DIOS; dame FORTALEZA cada día para salir al mundo y proteger a mis hermanos animales. PACIENCIA para esperar y encontrar la mejor manera, y rescatarlo sin que sufra un minuto más. INTELIGENCIA para lidiar con los irresponsables que tienen mil pretextos para abandonarlos y hacerlos sufrir. TOLERANCIA para no estallar y evitar la violencia que a ningún lado nos conduce. ESPERANZA para yo compartirla con los abandonados y olvidados. FE para creer que existen otras personas, que como yo, continuamos sirviéndonos a ayudarlos. TIEMPO para que sanen sus heridas y nos sepan perdonar. Un CORAZÓN grande para amar a muchos, más y mejor. Pero, sobre todo, CRUZA EN MI CAMINO al que Tú sabes que me necesita..
lunes, 20 de mayo de 2013
LA MUERTE DE MI PERRO
Nuestra mascota, nuestro animal de compañía, con el paso de los años y la estrecha convivencia, llega a conseguir hacerse un hueco en nuestro corazón, en nuestros sentimientos y en nuestros hábitos y quehaceres; para muchas personas, su animal; llena su vida. Por ello, enfrentarse a su vejez, a su enfermedad y a su muerte suele ser para muchos propietarios de estos animales algo más doloroso que lo que en principio se pudiera suponer.
Normalmente ya se ve venir: bien porque físicamente percibimos que ha envejecido mucho y su vitalidad ha mermado, bien porque sufre una enfermedad grave, o quizá también porque cada vez tiene menos apetito y por lo tanto come muy poco, ni siquiera tiene ganas de pasear y camina con dificultad, incluso a veces cojea, o ha perdido visión o capacidad auditiva, etc.
Es importante pues que, dándonos cuenta de dicha situación degenerativa, intentemos prestarle al animal los mayores cuidados posibles y ofrecerle nuestro más sincero cariño.
Acariciarle, estar con él y darle compañía cuanto más mejor, brindarle la comida que mejor acepta sobre todo cuando tiene dificultad para la masticación, curarle en la medida de lo posible, hablarle…
Físicamente también se perciben las típicas señales de la vejez, como el pelo encanecido, el color más oscuro de las encías que se van tornándose de un rosado a un rojo.
Será el veterinario el que nos de la información más precisa acerca del estado concreto de nuestro perro, lo que precisa acerca del estado concreto de nuestro perro, lo que nos será de ayuda para adoptar nuevas pautas en nuestro comportamiento y trato hacia el animal.
Por supuesto, como se ha dicho antes, la muerte de nuestra mascota puede llegar a ser muy dolorosa y dejar un vacio significativo.
El veterinario será de nuevo nuestro consejero más cercano y fiable; al perro ya muerto habrá que enterrarlo o incinerarlo; existe servicio disponible para ello; incluyendo la recogida del animal; lo que no debe hacerse es enterrarlo o incinerarlo por nuestra cuenta, o arrojarlo a cualquier lugar o a la basura, todo ello está prohibido, principalmente porque los cadáveres son una fuente importante de contaminación por infecciones. También habrá que dar de baja el microchip en la base de datos.
Se ofrece la opción de una incineración individual en el caso de que el dueño desee recoger sus cenizas; si la incineración es colectiva sale más barato,.
También hay cementerios para animales, donde se les entierran en una tumba y a donde los dueños podrán ir a visitarlo.
Psicológicamente la pérdida de un animal de compañía; sobre todo si sentimentalmente está muy unido a los dueños, deberá aguardar un periodo de duelo, antes de que, si es el caso; optemos por adquirir otro perro, ya que un nuevo animal nunca sustituye a otro concreto; siempre son diferentes y no deberían mezclarse la alegría y el trajín de un nuevo perro, al mismo tiempo con la tristeza amarga de la perdida de nuestra muy querida mascota.
Hay quienes en su jardín o parcela entierran algunos de los objetos del animal; un urgente, su collar; a fin de que se materialice una ceremonia de despedida y cierra de una etapa.
MALTRATO TOLERADO
El otro día recordé el caso de un pastor alemán que fue salvajemente apaleado por su dueño. Le ató las patas y se cebo con el indefenso animal, que acabo medio muerto a base de palos. Era muy mayor y soltaba mucho pelo y por eso el muy miserable quería deshacerse de él.
Antes lo intento sacrificar en una clínica veterinaria, donde se negaron lógicamente porque el animal estaba sano. Incluso había cavado una zanja para arrojar al pobre perro, una vez que lo hubiera asesinado a palos. Por suerte el perro fue llevado por unos voluntarios a una clínica veterinaria donde lograron salvar su vida y fue adoptado por una familia responsable.
No es la primera vez que los medios de comunicación nos cuentan este tipo de casos en que un dueño sádico le propina una paliza de muerte a su noble perro. Pero cada vez que veo las secuelas, las heridas en el cuerpo y el alma de estos indefensos animales, no puedo dejar de indignarme y alterarme al comprobar la cantidad de sinvergüenzas y miserables que andan por ahí sueltos.
De momento, por lo menos que yo conozca, ninguno de estos psicópatas ha ido a la cárcel. Si no tienen antecedentes penales se conmuta la pena por u a multa. Pero ni dos mil ni seis mil euros nos pueden mantener a salvo y librar de esta escoria de la sociedad, que maltrata salvajemente a los animales sin ningún escrúpulo. Toda esa violencia la pueden escupir y descargar contra cualquier ser indefenso que se les ponga a tiro. ¿Cuándo se va a hacer justicia de verdad con estos delincuentes? Que cumplan el año de cárcel que recoge el código penal español seria lo mínimo deseable. Esa gentuza se merece estar entre rejas. Si no tenían antecedentes penales pues ya tienen razones para tenerlos tras apalear así a un perro. El problema es que como el perro es suyo pueden hacer con él lo que quieran. Es su propiedad… ¡pues no! Un perro también tiene derecho a ser tratado con respeto a su integridad física y dignidad
Una vez unos niños me preguntaron si se considera maltrato pegar al perro cuando no se porta bien. No es lo mismo educar que maltratar. Para enser no hace falta pegar ni infringir ningún castigo físico que provoque dolor. Parece que somos demasiado permisivos con el maltrato. De hecho; hasta somos capaces de estratificarlo. He oído en muchas ocasiones: no es lo mismo apalear a una foca para arrancarle la piel, que clavar banderillas y una espada a un todo. Hay quien a lo primero lo considera maltrato y sin embargo, no considera que se destroce a los toros en las plazas de toros.
Nuestra sociedad penaliza la sensibilidad, la piedad y la empatía con los animales, pero es tolerante con cuestiones como el maltrato con el fin de enseñar o educar. Sin embargo estoy convencida de que se aprende mucho mejor con paciencia y cariño que con violencia. Y aquellos polvos traen estos lodos. Como en el caso del energúmeno que golpea a su perro porque se ha portado mal o se quiere librar de él.
Otra cosa que no puedo soportar son las peleas de gallos. La guardia civil llevo a cabo una redada en la que se detuvo a cerca de medio centenar de personas que organizaban peleas de gallos. Esta noticia se recogió en casi todos los telediarios y, una vez más, nos horrorizamos cuando nos contaron que los gallos eran dopados y se les amputaban los espolones. Sin embargo, parte de la población española considera que esta práctica no es un maltrato. Los canarios y los andaluces no prohíben las peleas de gallos y la consideran una práctica legal. Una vez más, somos tolerantes con ciertos maltratos; cuando se usa el maquillaje de “la tradición” o “la cultura” o simplemente son un negocio…
CUANDO LA MASCOTA MUERE
Despedirnos de los animales a quienes amamos llegado el trance de su muerte puede ser uno de los momentos más dolorosos y confusos, pues pocas veces contamos con apoyo emocional o la información básica que nos pueda guiar o contener. Además la muerte de nuestro ser amado amigo puede ser trivializada o incomprendida por el resto de la gente: “vamos, era solo una mascota. Cómprate otra”. Pero el dolor es el mismo que el que se siente cuando se pierde a un compañero humano: el amor no distingue género, raza o especie. Ama por igual aunque el ser tenga plumas o pelo. Los animales son expertos en compartir amor incondicional, en alegrarnos la vida sin juzgarnos, acompañándonos con lealtad y paciencia, por eso cuando trascienden el vacio puede ser muy profundo.
Afortunadamente es posible comunicar con los animales y coordinar con ellos el apoyo que necesiten en el momento de su final a través de la comunicación telepática. Esta se realiza a través de la intuición, por medio de la recepción de imágenes, emociones, sensaciones, se puede percibir lo que el animal siente, desea o piensa. Es así que al haber entrenado el “musculo intuitivo”, podemos preguntarle cualquier tema: podrías ser mas gentil con el nuevo perro?... pero también podríamos preguntarle: te encuentras mejor con este tratamiento médico ¿Estas ya muy casado y quieres seguir adelante? Deseas una muerte natural o prefieres una eutanasia? ¿Quieres irte en la clínica veterinaria o prefieres que sea aquí en casa? …
La comunicación intuitiva posibilita respuestas muy concretas a todo lo anterior. Recuerdo el caso de una gatita llamada luna quien tenía 16 años y problemas en los riñones. Su humana había solicitado una conversación con ella telepáticamente para que cooperase con su tratamiento médico y explicarle cual era la perspectiva del veterinario sobre su enfermedad. Viviana quería hacer todo lo posible para que se recuperase su gata pues había sido su compañera entrañable toda su vida. Cuando el especialista empezó a conversar con luna, le dijo que cooperaria como se le estaba solicitando y que lo haría solo por aliviar el estrés que padecía Viviana, pero que quería hablar de su próxima muerte. Luna quería preparar a su humana ante esta realidad, pues sabía el enorme amor y también apego y dependencia que Viviana le tenía.
Luna fue mucho más cooperativa con su tratamiento después de la charla pero al mes decayó notablemente, asique solicitaron una segunda comunicación. En esta ocasión luna le recordó a Viviana varios momentos de su relación y como la había apoyado a lo largo de los años, concluyendo que su trabajo en esta tierra estaba terminando y que era el tiempo adecuado para irse. Viviana pudo aceptar esta realidad y gracias a las palabras de luna accedí a hablar sobre una próxima eutanasia. Sin embargo, cuando Viviana acepto la inminente partida de su gatita, la eutanasia resulto innecesaria. Luna murió en paz sin asistencia al mismo tiempo.
Esto es lo que me conto Viviana:
“pude entender que ella ya estaba a punto de partir, esta parte para mí fue la más dolorosa y difícil de aceptar, pero hablar con ella me sirvió para hacerme a la idea de que el final estaba cerca. No sé si fue coincidencia, pero en cuanto acepte que ella ya no quería estar en este mundo fue cuando falleció. Cuando ella murió me sentí triste pero con mucha paz y tranquilidad a la vez, de alguna forma sentí una especie de liberación porque comprendí que ella desde hacia tiempo quería irse y no lo había hecho porque yo la retenía junto a mí de alguna manera” a lo largo de muchas consultas de acompañamiento en el proceso de enfermedades terminales y agonía, he aprendido que para ellos la muerte es un proceso natural que aceptan con naturalidad.
Los animales pueden reaccionar de formas distintas ante la muerte según su historia, conciencia y características particulares. Algunos con temor, miedo, apego o con necesidad de despedirse de seres queridos antes de partir. Sin embargo, morir no les implica sufrimiento emocional, resistencia a dejar su cuerpo, dudas a lo desconocido o miedo al infierno como a los humanos. Es mucho más probable que sufran si ellos o sus humanos tienen una relación de codependencia o apego (que no es lo mismo que amor); si sus humanos no están listos para enfrentar la muerte y prefieren someterles a largos y dolorosos tratamientos, con cuerpos muy maltrechos o mala calidad de vida; o si los animales sienten que todavía necesitan quedarse más tiempo y que no es el momento de partir. Recuerdo el caso de tito, un Rottweiler jovencito quien había caído de un segundo piso y se había roto las patas delanteras. El veterinario había recomendado la eutanasia pues consideraba que la recuperación sería casi imposible de lograr en un perrito joven e inquieto. Sin embargo, al hablar con tito por comunicación telepática, dijo que él quería seguir adelante con la recuperación pues tenía muchas cosas que vivir todavía. Comprendió y accedió a seguir las instrucciones para su recuperación. Tito fue muy cooperativo y paciente durante su recuperación y vivió muchos años felices con su familia humana y con sus dos patitas delanteras completamente funcionales. La confusión de los humanos frente a la muerte de un ser querido (humano o animal) puede ocurrir porque no sabemos que pasara después de la muerte, o porque tenemos creencias culturales y religiosas que nos limitan y atemorizan. Pero los animales no pierden la conexión con su esencia y no han sido instruidos por creencias o historias sobre la vida y la muerte. Ellos viven en el presente y no se pierden en los enredos conceptuales de la mente.
Muchos animales me han enseñado que en general ascienden a espacios livianos y hermosos al morir. Algunos de ellos están en espacios luminosos y “musicales”, con presencias amorosas que les atienden, instruyen y sanan; otros regresan a un estado de animales silvestres que han añorado durante su vida domestica en la tierra; otros regresan con sus ancestros y se reintegran a una conciencia más amplia de su especie. En muy pocos casos pueden encontrarse en lo que llamo “lugares intermedios” (más densos u oscuros) y ocurre cuando hay demasiado apego entre humano y animal por lo que resulta difícil para ellos ascender por completo. Para poder apoyar a un animal en el momento de su muerte es importante que las personas revisemos nuestra actitud frente a la muerte, porque esto es realidad lo que estamos reflejando en el acompañamiento a un ser querido. Poderles dejar ir en libertad es probablemente el mejor regalo que podemos darles: se irán más tranquilos; en paz, sabiendo que su familia humana se queda estable (aunque triste), serenos y en aceptación de lo ocurrido.
Si no se centra con el apoyo de un comunicador en el momento de la muerte de nuestro animal de compañía, siempre podemos acceder a nuestra intuición, escuchar en silencio lo que nuestro corazón nos dice que es correcto. Esto puede no resultar fácil en un momento de dolor o miedo, pero es posible si respiramos profundo. Entonces habla con tu animal y dile cuanto le amas, todo lo que le agradeces y explícale como te sientes. Pregúntale que necesita o si está listo ya para una eutanasia. Siente la respuesta: escucha tu corazón y sabrás que es lo correcto.
Es buena idea generar un ambiente de paz, limpio y hermoso para el momento en que ocurra. Muchos optan por poner una sábana blanca en el suelo y flores, música suave o velas, para con ello entrar en un espacio más recogido. Quienes quieran pueden entrar en oración o pedirá los ángeles que vengan a apoyar a toda la familia. Cuando viene la muerte los mundos se tocan y puede accederse a mucha luz y amor en un espacio sagrado. Procura que tus palabras sean de amor y gratitud en vez de lamentos, pues la energía de lo que les decimos llega junto con las palabras.
Date tiempo de vivir el duelo y de hacer los rituales de cierre que hagan falta. Hacer un entierro o cremación en la que sientas que honras todo lo que ese ser trajo a tu vida. Puedes avisar a los amigos y familia que conocieron al animal por medio de un breve mensaje, darte unos días de descanso y recordar todos los momentos gratos, graciosos y amorosos que vivisteis juntos. Si ves que el dolor permanece o se hace más profundo a lo largo del tiempo, te sugiero búsqueda ayuda profesional. Recuerda de todas formas que los animales al morir son cuidados por sus guías, amados y recogidos en dimensiones luminosas, que sus almas permanecen y siguen evolucionando aunque no podamos verles. Recuerda sobre todo que los corazones nunca se separan y que el amor nos unirá siempre.
ESTO NO ES RENAULT OCASIÓN
De las diferentes demandas a las que se enfrenta el educador canino, las mas ingratas y absurdas son las de los propietarios que confunden su propia incapacidad para satisfacer la necesidades y condiciones de vida básicas de su perro, con problemas de comportamiento o malos hábitos.
Si el educador ha de escuchar las tribulaciones de dueños de perros demasiado ladradores que llevan toda su vida encadenados; de perros escapistas de fincas sin cerrar; de los que sin haber sido socializados en absoluto cuando eran cachorros manifiestan miedo o agresividad hacia sus congéneres, de perros ansiosos, nerviosos e hiperactivos que no pasean porque ya tienen una parcela o terraza para hacer sus necesidades; de los que viviendo a la puerta de una casa a la que no tienen acceso y que da a la carretera, persiguen a los coches; de los que estando aislados veintitrés horas al día se excitan demasiado cuando su dueño les abre la puerta; de perros de comportamiento infantil a los que les gusta demasiado jugar… en ocasiones esas confusiones emanan tan solo de un aceptable casi legitimo, desconocimiento sobre la condición canina. En otros descansan sobre la arrogancia de los que conciben a los perros como electrodomésticos, juguetes o con las a las que les falta el conveniente botón de apagado, o que carecen del menú que posibilite una mayor o menos intensidad de las molestias que implican.
Tener un perro y pensar que nuestra vida y rutina no se van a ver afectadas por ello no es solo una ingenuidad, es una irresponsabilidad. Y convertir las consecuencias de las carencias y privaciones que obligamos a padecer a nuestras mascotas en comportamientos problemáticos nos revela como ignorantes en el mejor de los casos, y consumados egoístas en el peor y más habitual.
Y es que son muchos los propietarios caninos que englobarían a las rebeladas masas de ortega y Gasset, aquellas siempre dispuestas a clamar por su comodidad y bienestar, pero reacias a ejercer su responsabilidad y a asumir sus obligaciones. Cuantas personas tienen un perro cuando lo que en realidad querían era un tamagochi…
ORACION POR LOS ANIMALES
Escucha nuestra humilde plegaria ¡ Oh Dios !, por nuestros amigos los animales, especialmente por los animales que están sufriendo, por los animales obligados a trabajar más allá de sus fuerzas, por los que no son alientados o son tratados cruelmente, por todas las criaturas cautivas que golpean sus alas contra los barrotes, por los que son cazados, perdidos o abandonados, por los que están asustados o hambrientos, por aquellos que deben ser sacrificados. Pedimos para todos ellos tu misetricordia y tu piedad, y para quienes deben tratar con ellos pedimos un corazon compasivo, manos suaves y palabras bondadosas. Haznos verdaderos amigos de los animales para así compartir las bendiciones de los misericordiosos.
Albert Schweitzer, Premio Novel de la Paz en 1952.
domingo, 19 de mayo de 2013
EL PEOR AMIGO DEL PERRO.
La tierra tembló y una gran grieta apareció, separando el primero hombre de la primera mujer del resto de los animales. A medida que el abismo se hizo más profundo y más ancho, todas las otras criaturas, temiendo por su vida, regresaron a la selva, a excepción del perro, que salto la grieta peligrosa para quedarse junto a los humanos. Su amor por la humanidad era mayor que su vínculo con otras criaturas y de buena gana perdió su lugar en el paraíso para ligarse por toda la eternidad a los hombres.
Desde entonces tiene cada perro un alma en algún lugar de su interior, donde todos los agravios y heridas son enterrados junto con su orgullo. Donde él decide entre el bien y el mal, y escoge siempre el camino correcto, y donde el dolor que le provoca nuestra injusticia es cuidadosamente escondido a nuestra vista, pues carece de rencor.
Un perro debe tener un lugar secreto donde cada pensamiento permanece y cuando una persona cercana a él, a la que ama y en la que confía, le castiga injustamente. El, que no puede hablar, para defenderse; encuentra allí el consuelo qu sana esa herida. Un perro nunca deja de amar y siempre perdona. Una sola palabra amable borra las mil ocasiones en que ha sido humillado, porque su corazón se puede romper en mil pedazos por el dolor que le causamos, pero su amor seguirá todavía entero, debido a que dios dio a cada perro un alma dulce y comprensiva.
El escritor argentino Juan José de Soiza Reilly, en uno de sus cuentos, narro una vez la historia de un perro vagabundo. Es un cuento terrible, que nos hace comprender que la injusticia será eterna para el animal que más nos ama. El cuento relata la vida de judas, el perro flaco triste, sucio, que un día fue abandonado. Cansado de su miseria, del maltrato, de la crueldad de los humanos, decide abandonar la ciudad para dirigirse al campo en busca de un lugar donde vivir apartado de los hombres, que tan cruel comportamiento tienen. Judas se pone en movimiento y en el trayecto se le unen otros perros que llegan de todas las latitudes, le siguen incondicionales miles de perros, todos abandonados, todos hambrientos, todos maltratados. Mantienen, sin embargo; una cierta cautela, le siguen a distancia, desconfiados, pues nuestra crueldad les enseño a ser recelosos. Cuando la comitiva llega a un pueblo, judas encuentra un niño en su camino, que juega con la rama de un árbol, el niño le llama y judas, siempre noble, se acerca confiado moviendo la cola con afecto. Al llegar a su lado, el niño golpea con la rama la cabeza del perro. Judas muere, ante la consternación, la incredulidad y la frustración de los otros perros, que atemorizados se dispersan. Es el final de una ilusión. No hay esperanza, cada perro seguirá con su vida asediado por la soledad, el hambre, las enfermedades…
Ahora mismo, en algún lugar un hombre causa sufrimiento a un perro por crueldad, por indiferencia, por ignorancia, por estupidez. La solidaridad humana no alcanza al perro, es por eso que siendo el perro el mejor amigo del hombre, es el hombre el peor amigo del perro.
Debemos luchar contra el espíritu inconsciente de crueldad con que tratamos a los perros. La verdadera humanidad no nos permite imponer tal sufrimiento. Es nuestro deber hacer que el mundo entero lo reconozca.
Hasta que extendamos nuestro circulo de compasión a todos los seres vivos, la humanidad no hallará la paz. Por ello es necesario que se aprueben los derechos de los animales, que se acepte que los animales merecen ser tratados con consideración, respetando lo que es mejor para ellos, sin importar si son hermosos o feos, útiles para los humanos o perteneces a una especie de peligro en extinción. No te preguntes porque amar a los animales, pregúntate porque no hacerlo, cuando amar a todos los seres vivos es un elemental instinto de supervivencia. En el planeta tierra o nos salvamos todos juntos o todos perecemos. La humanidad habrá dado un paso de gigante cuando dejemos de ser el peor amigo del perro.
10 REGLAS BÁSICAS PARA EDUCAR A TU PERRO
1. La educación debe ser una experiencia agradable para ti y tu perro. Si no estás de buen humor, ni siquiera lo intentes. Realiza sesiones cortas, del orden de 5 a 10 minutos, para mantener la motivación del animal. Si después de varios intentos tu perro no te responde correctamente a un comando; detén unos segundos la educación y reemprende el entrenamiento con un comando diferente, pero más sencillo. Más tarde regresa a la tarea más compleja. Termina siempre la clase con una nota positiva, por ejemplo; pide al perro que responda a una orden que sabes que va a obedecer. A continuación, le recompensas por el trabajo bien hecho y emites un comando que marque el final de la sesión de entrenamiento como “libre”. Tras una sesión de entrenamiento el propietario y el perro deben tener una sensación de logro alcanzado.
2. Todos los perros deben estar familiarizados con los comandos básicos de obediencia. Enseñar al perro a sentarse y permanecer quito, sin correa, también es una valiosa lección. Ten en consideración que la motivación de un perro a responder a una orden disminuye a medida que se incrementa la complejidad de la tarea. Las posibilidades de éxito dependerán no solo del grado de sofisticación de la tares, no también de la motivación del animal. Ponte en lugar de tu perro, cuando le llamas que es mas gratificante, jugar con otro perro o regresar a tu lado? Si comprendes este mecanismo, aumentara tu paciencia y tus posibilidades de éxito.
3. En la educación nunca habrá gritos, golpes, sacudidas de correa o sanciones similares. Cada sesión debe ser optimista y positiva, con recompensas por el trabajo bien hecho. Ten en cuenta que lo contrario de la recompensa no es el castigo, sino la ausencia de recompensa. Ignora la respuesta incorrecta, no recompenses a tu perro por una respuesta inaceptable, la mayoría de los perros quieren complacer a su propietario, al menos, para obtener aquello a lo que dan gran valor como alimento-premio y atención.
4. Asegúrate de que la motivación por obtener una recompensa es muy fuerte durante las sesiones de entrenamiento. Si la recompensa es comida entrena con el perro en ayunas, no después de darle de comer. Si utilizas caricias como premio, el mejor horario para una sesión educativa es aquel en el que el perro tiene mayor apetencia de tu atención, por ejemplo cuando regresas a casa después de estar ausente unas horas. Para tareas que exijan la inmovilidad, como permanecer echado o quieto, el perro se sentirá más motivado si ha realizado previo a la sesión de entrenamiento un ejercicio moderado. Pedirle a un perro lleno de energía y nervio que se mantenga en posición de descanso prolongado es avocarse al fracaso.
5. Cerciórate de que la recompensa que ofreces es la más poderosa y atractiva. Generalmente se utiliza la comida como motivación, deben emplearse los alimentos mas condicionados por cada perro, como pequeños trozos de salchicha o de queso. Lo primordial es que el perro este fuertemente motivado a obedecer órdenes para recibir a cambio su premio, el premio alimenticio será siempre muy pequeño no más grande que el tamaño de la uña. Su textura será tal que no requiera ser masticada ni se desmigaje, en caso contrario perderás la atención de tu perro entretenido mascando o buscando las migajas. Si la recompensa son los elogios, emplea un tono de voz ligeramente infantil, que es más agradable para el perro. Además, el entusiasmo y la alegría en la voz deben ser notorios. Cuando empleas de premio las caricias, debes hacerlo de tal manera que el perro disfrute, como acariciar el pelo en los lados de su cara, en la misma dirección en que crece, o rascarle el pecho. Las caricias en la parte superior de la cabeza no son apreciadas por la mayoría de los perros.
6. El momento en que entregas la recompensa es muy importante, después de una respuesta correcta, recompensa a tu perro antes de un segundo y medio después del cumplimiento del comando, para asegurarte de que el perro hace la conexión correcta entre su comportamiento y el premio.
7. Utiliza comandos cortos como “sentado”, “echado”, “ven”. Di la palabra una sola vez. No repitas el comando. Los perros pueden recordar un comando unos dos minutos antes de que la idea se les olvide. Las palabras más cortas son siempre mejores que las largas. El único comando que puede tener tres sonidos asociados es el de llamada. En este caso primero tienes que atraer la atención del perro diciendo su nombre y luego el verdadero comando. “…., ven”; y a continuación algo similar a “buen chico” antes de que el perro venga, de modo que sepa que no tiene un problema ni estas disgustado.
8. Una vez que el perro realiza correctamente un comando un número de veces superior al 85%, puedes pasar a la siguiente etapa. Durante el proceso de aprendizaje debes ser cada vez más exigente, de modo que su respuesta sea más rápida. Puede demorarse inicialmente unos 3 segundos, después 2 y finalmente ser inmediata. También debes ser más riguroso en el cumplimiento, por ejemplo con el “sentado”, las primeras veces puedes consentir que el perro simplemente toque el suelo con el trasero para darle el premio, pero progresivamente debes retener la recompensa hasta que el perro este sentado correctamente.
9. Varia las ordenes durante una sesión de entrenamiento y mantén sesiones cortas y frecuentes. Los perros aprenden mejor en sesiones regulares, cortas y frecuentes, que en las largas e intensas. Una vez que el perro ha aprendido varias órdenes, recibiendo un premio tras cada una de ellas, es llegado el momento de introducir intermitencias en la entrega de la recompensa. Inicialmente puede ser recompensado dos veces de cada tres, e ir disminuyendo hasta que la recompensa solo se le entregue de vez en cuando. Es el modo de evitar que el perro solo quiera trabajar a cambio de comida. Recuerda, sin embargo; que siempre es importante elogiar al perro inmediatamente después de un comando realizado bien.
10. Una vez que las ordenes son cumplidas correctamente en una zona tranquila, se empezara a trabajar en un ambiente con distracciones, de modo que se consiga que el perro este atento y no se disperse su atención. Es importante lograr que cumpla las ordenes aun cuando estén ocurriendo a su alrededor las cosas más divertidas. Es algo que se puede conseguir, pero que exige un montón de trabajo y tiempo. Recuerda que en la educación es tan importante la técnica como la paciencia.
JUGAR A MALTRATAR ANIMALES
Una empresa americana ha tenido la desacertada idea de crear un videojuego, “Dog Wars”, basado en las crueles peleas de perros. Con él se anima a los participantes a que entrenen a sus perros para ganar peleas en el ring.
Afortunadamente, el juego ha sido retirado del mercado, gracias a las quejas de usuarios y asociaciones de protección animal. Qué tristeza que las empresas en este caso de entretenimiento, se dediquen a crear productos que deforman las mentes, sobre todo de los jóvenes, hasta el punto de hacerles creer que las peleas de perros son divertidas y se trata de un simple juego. Quizás los creadores y usuarios de este juego cambiasen de idea si supieran que casa año se roban cientos de perros para usarlos como sparrings, es decir; se les utiliza como trozos de carne a los que destrozar a dentelladas, hasta que mueren tras una larga agonía. O quizás actuarían de otra manera, si supieran como se fomenta la agresividad desde cachorros en los perros, que por naturaleza son nobles y no violentos. Por no hablar de como dejan morir al animal que queda malherido en el ring, porque ya no se le puede reutilizar para las peleas.
Sin embargo, parece que; por una vez, quienes no tratan a los animales con respecto, reciben su merecido. Y es que un oportuno y hábil ataque hacker, ha reemplazado el ejecutable original del jugo, por uno que incluye un virus que se encarga de enviar el siguiente mensaje a todos los contactos del juego que dice lo siguiente: “me gusta maltratar a pequeños animales, he pensado que te gustaría saberlo”. La verdad es que yo disfrutaría mucho al ver la cara de los usuarios y creadores de este macabro juego, cuando se topan con este irónico mensaje. Pero si no se inmutan, ni se conmueven al participar aunque sea de forma virtual con las barbaridades que se hacen con los perros en las peleas, dudo que un mensaje les inquiete.
El entrenamiento de un perro que va a combatir en un ring con otro congénere comienza a los tres meses de edad. Ya de cachorro se le hostiga de manera continua contra otro perro, pero sin llegar a soltarle. De esta manera, se pretende desarrollar su agresividad lo más posible. El entrenamiento de estos perros se centra mucho en sus mandíbulas, que se intentan fortalecer lo más posible. Para conseguirlo, uno de los métodos que se emplean es colgarle por la boca a una goma o trapo, que está a dos metros de altura.
Una vez que el perro tiene año y medio de edad, se le obliga a pelear con otros perros más pequeños que él,. Se pretende que los pueda matar o vencer con facilidad para conseguir que aumente su autoestima y agresividad. A medida que el perro crece, se le enfrenta a perros de mayor tamaño. Por ejemplo, si se trata de un Pit Bull (una de las razas más utilizadas para peleas) se le enfrenta a un Rottweiler o a un Pastor Alemán, que sirven como sparrings. A los dos años, y tras este duro entrenamiento, se considera que el perro ya está preparado para destrozar a otro en un ring.
Las peleas de perros resultan un negocio millonario para quienes las organizan y se caracterizan por su extrema crueldad con los animales. Son ilegales en espala y se contemplan como delito en el artículo 337 de nuestro código penal. Asique, quien las practica, puede enfrentarse a penas de hasta un año de cárcel. Sin embargo, hay quien dice que quienes organizan y participan en este sucio y sangriento negocio, son personas de las altas esferas y no de reductos marginales. Por ello, es difícil frenar esta actividad clandestina. Está bien cubierta por manos poderosas, que hacen negocio y entretenimiento, a costa del sufrimiento de muchos animales.
Una vez más la colaboración ciudadana es imprescindible para frenar la injusticia contra los animales. Estar atento ante circunstancias sospechosas como: reuniones de personas con perros, sobre todo de razas como el Pit Bull, a horas intempestivas es importante para poder avisar a la policía. Solo de esta manera, con la detención de los autores del delito en el momento en que se produce, se puede aplicar la ley que sanciona esta práctica con los animales. Es que, las peleas de perros no se pueden tolerar, ni siquiera, aunque se maquillen como un “inocente” video juego. Jugar a maltratar animales es muy peligroso y la sociedad n o debería de ser tolerante con las peleas de perros, tanto si son reales como si son virtuales.
AMIGO FIEL
El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que decía: "Cachorritos en venta". Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y de pronto un niñito apareció en la tienda preguntando: “¿Cuál es el precio delos perritos? ”El dueño contestó: “Entre 30 y 50€?. El niñito metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas: “Sólo tengo 2.37€… ¿puedo verlos?”. El hombre sonrió y silbó, de la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos. Uno de los perritos estaba quedándose considerablemente atrás. El niñito inmediatamente señaló al perrito rezagado que cojeaba. “¿Qué le pasa a ése perrito?”, preguntó. El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida. El niñito se emocionó mucho y exclamó: “¡Ese es el perrito que yo quiero comprar!”. Y el hombre replicó: “No, tú no vas a comprar ese cachorro, si tú realmente lo quieres, yo te lo regalo”. Y el niñito se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre le dijo: Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo, de hecho; le voy a dar mis 2.37€ ahora y 50 centimos cada mes hasta que lo haya pagado completo”. El hombre contestó: “Tú en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo. Él nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos”. El niñito se agachó y se levantó la pierna de su pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo: “Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el Perrito necesitará a alguien que lo entienda”. El hombre estaba ahora mordiéndose el labio, y sus ojos se llenaron de lágrimas… Sonrió y dijo: “Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorritos tenga un amigo como tú”. En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres, y te acepte y te ame incondicionalmente. Un verdadero amigo es aquél que llega cuando el resto del mundo se ha ido.
UN ÁGUILA LLAMADA LIBERTAD
.. Quizás muchos sepan de esta bonita historia, otros aún la tienen por descubrir...
No hace falta tan solo, que echarse la mano al corazón y no mirar atras ante la mirada de un animal herido, sea cual sea su raza, incluida la humana..
Esta es la historia de Jeff, un hombre con una gran sensibilidad que se encontró en 1998 con un águila con las dos alas rotas en cuatro partes. Sin embargo, él decidió darle la oportunidad de vivir y la llevó al centro veterinario. Luego, tomó sobre sí la responsabilidad de brindarle cuidados y atención. Hablaba con ella animándola a luchar por su recuperación y la alimentó durante semanas por medio de un tubo.
Un mes y medio después, se tomó la decisión que si el ave no se sostenía por sí sola en sus patas, tendrían que ponerla a dormir para no prolongar sus sufrimientos. El día señalado Jeff fue a visitarla, pensando que sería tal vez por última vez, pero allí estaba ella, de pie por su cuenta, una gran y bella Águila. Y le dieron el nombre de Libertad. Como sabían que no podía volar, Jeff consiguió un guante de entrenar con una correa para sujetar la pierna del águila y empezaron a hacer programas de educación para las escuelas.
En el año 2000, a Jeff le diagnosticaron linfoma no-Hodgkin, en la etapa 3. Tuvo que recibir ocho rondas de un severo tratamiento de quimioterapia. Durante todo ese tiempo, Jeff pensaba en Libertad, en su empeño por vivir y sentía que ella venía durante su sueño para ayudarle a luchar contra el cáncer. Cuando al fin fue para el último diagnóstico le dijeron que la enfermedad había desaparecido. Jeff nos cuenta:
“Así que lo primero que hice fue levantarme y llevar a la chica grande a dar un paseo. Era una mañana con niebla y muy fría. Quería ver si se atrevía a volar aunque fuera un vuelo corto. Fui con una correa para sujetar la pierna del Águila con un anillo para fijarlo a la correa de mi mano…y salimos frente a la parte superior de la colina. Yo no había dicho ni una palabra a Libertad, pero de alguna manera lo sabía. Ella me miró y me envolvió con sus inmensas alas hasta donde yo podía sentir su presión y toda su fuerza en mi espalda - yo estaba envuelto por las alas de el águila. Entonces me tocó la nariz con su pico y se quedó mirándome con sus ojos, quedándose allí muy tranquila por no sé cuánto tiempo. Emprendió un corto vuelo y regresó a mí. Ese fue un momento mágico. Hemos sido amigos del alma cada vez desde que llegó a mi vida Esta es un ave muy especial”.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=pFqp2K2YQzg
PERRO EXCAVADORA
La afición a hacer agujeros en la tierra es común a muchos perros, hasta el punto de que el propietario llega a pensar si su mascota no fue un topo en su otra vida. Es manía muy frecuente en los cachorros y que en la mayoría de los casos desaparece al llegar a la edad adulta.
En algunas razas esta tendencia natural fue potenciada mediante selección artificial, convertida en una de sus características más señaladas, es el caso de los Terrier. Terrier es la palabra inglesa procedente del latín “terrarium”, que significa tierra, como alusión a su antigua actividad de caza en las madrigueras excavadas bajo el suelo.
La costumbre de excavar agujeros en la tierra no forma parte de los comportamientos destructivos del perro, sino que es el resultado de factores complejos en los que se ven implicados propietarios y perros. Por ello no es una conducta que podamos eliminar castigando al animal, no se puede castigar aquello que no es un vicio sino un comportamiento relativamente natural en la especie. Hay varias razones por las que los perros excavan: 1. Un exceso de energía. 2. Luchar contra la monotonía. 3. Esconder el alimento. 4. Buscar abrigo. 5. Otras motivaciones secundarias
Aquellos perros pertenecientes a razas activas deben encontrar el medio de realizar a diario suficiente ejercicio físico de modo que descarguen toda su energía nerviosa. Somos responsables del equilibrio psíquico de nuestro perro y somos un factor importante en su correcto desarrollo, por lo que desde el primer momento jugamos un papel capital en sus actividades. E perro nos pide atención y nos invita a sumarnos a sus juegos. Las rutinas básicas de educación y la incorporación de juguetes en las actividades mutuas son elementos equilibradores para el animal.
Si escogiste de compañero un perro de características atléticas, debes saber que el sistema nervioso y muscular del animal no soporta estar todo el día ocicoso. Este atleta debe dar salida a su tensión nerviosa y si no eres capaz de ofrecerle el ejercicio adecuado terminaría con su comportamiento compulsivo, como escavar hoyos por doquier o mordisqueando cuanto quede a su alcance.
Algunos perros desarrollan la manía de escarbar en los tiestos sacando toda la tierra, actividad que parece resultarles muy divertida. En estos casos en que el perro excava para aliviar su tensión nerviosa, el vicio puede erradicarse aplicando formulas para combatir el aburrimiento. Los juguetes aportan muchos beneficios al animal, ayudando a eliminar las conductas indeseadas.
Enterrar parte del alimento para los momentos de escasez, es una costumbre atávica en los canidos.
Cuando han cazado una pieza de gran tamaño que no pueden devorar por completo tratan de poner el resto de carne a salvo de los carroñeros. Muchos perros siguen realizando este comportamiento instintivo con los huesos que les damos. La acción de enterrar consiste en excavar un agujero con las patas delanteras en tanto que se sostiene el hueso en la boca, cuando el perro considera que es suficientemente profundo deja caer el hueso y procede a cubrirlo de tierra. Al día siguiente acudirá al lugar para desenterrar su tesoro, que si se trata de un hueso grande que no puede devorar, al cabo de unas horas y ya cansado de mordisquearlo, volverá a enterrarlo, pero en un sitio diferente al anterior.
Esta conducta está ligada a un exceso de alimentación y a una comida muy apetecible para el perro.
En animal bien alimentado al que ofrecemos un hueso correo a enterrarlo para un futuro día de carencia. Hay perros que, incluso llegan a realizar simulacros de enterramiento escarbando con las patas el suelo junto al cuenco de comida.
Es una costumbre que observamos especialmente entre los perro nórdicos, quizá porque sus ancestros y aun en la actualidad, estos perros han dormido a la intemperie, en agujeros excavados en la tierra helada o incluso la nieve. La tierra es un buen aislante que les protege tanto del frio como del calor, una depresión del terreno es el encarme natural del perro, por lo que muchos excavan en la arena preparándose un lecho en el que luego se echan a dormitar.
Muchas perras también tienen el hábito de excavar madrigueras con la finalidad de parir en ellas, estando así los cachorros protegidos de posibles predadores. La conducta la encontramos con frecuencia en perras preñadas y también en las que padecen un embarazo y llevan allí el juguete que han adoptado como cachorro.
Aquí voy a mencionar algunas circunstancias secundarias que llevan a los perros a escavar. Es el caso del instinto cinegético, cuando cavar se corresponde a un estimulo de caza.
Es relativamente frecuente en las razas empleadas en estos menesteres, como los Setters, Pointers, Bretones y Beagles, Sabuesos… cavan buscando obtener pequeñas piezas y cualquier rastro de olor dejando por una musaraña, un topo o similar, les incita a la cacería y a un excavado frenético.
También forman parte de estas motivaciones la curiosidad el deseo de investigación. El perro, generalmente animales jóvenes, excava y remueve la superficie del terreno o levanta las piedras, y en muchas ocasiones, por imitación del propietario, al que el perro observa realizando labores de jardinería, por ejemplo, excavando agujeros de plantación, e imita esa conducta.
GATOS NEGROS EN HALLOWEEN
Compañeros animalistas, esto es muy importante por lo que pido lo difundan…
Para algunas personas los gatos negros son sinónimo de mala suerte y por ende hacen todo lo posible por evitarlos. En algunos casos, sin embargo, esta superstición se torna violenta y abusiva; especialmente durante el feriado de Halloween cuando adolescentes despiadados y miembros de cultos oscuros persiguen a los felinos... para maltratarlos, degollarlos y hasta realizar rituales satánicos.
Se acerca Halloween y la adopción de gatos negros debe llevarse con mucho cuidado y hasta recomendaría a título personal, que en un intento de evitar que se les haga daño, queden pospuestas dichas adopciones hasta que pasa tal noche de Octubre, mi consejo es que las personas interesadas en adoptar un gato negro inicien la documentación ahora, pero que tengan acceso a su felino hasta después del Día de las Brujas.
Aquellas Asociaciones que lleven a cabo los trámites y decidan dar luz verde a estas adopciones, deben extra-asegurarse que los adoptantes interesados en llevarse a casa a un gato negro pasen por un mayor escrutinio, y deberán comprobar que el felino estará en buenas manos. Esto para garantizar la seguridad y el bienestar de las mascotas adoptadas.
Bien es cierto que la mayoría de personas que adoptan a una mascota lo hacen porque quieren darles amor (y en algunos casos hasta convertirlos en miembros de su familia), pero muchos no los tratan con la dignidad y respeto que se merecen… especialmente los gatos porque con el hecho de catalogarlos como “INDEPENDIENTES” se cubren las espaldas. Hay que cuidar a los gatos negros y a los animales de psicópatas y gente cruel.
Las prácticas crueles o sacrificios de cultos oscuros que nosotros los activistas y centros de adopción buscamos evitar durante Halloween se remontan a la Edad Media, y aparentemente relacionan a los gatos negros con la mala suerte, el diablo y la brujería…. Lamentablemente se sigue en esta ESTÚPIDA IGNORANCIA a pesar de los esfuerzos que hacemos por corregir semejante pensamiento… utilizamos todos nuestros medios y particularmente el facebook es mi principal instrumento para decir que los GATOS NEGROS SON MARAVILLOSOS, PRECIOSOS Y LLENOS DE AMOR Y BONDAD COMO CUALQUIER OTRO ANIMAL…
Este tema no se puede dejar de lado en esta época, teniendo en cuenta que muchas pandillas suelen matar a animales como rito de iniciación a un nuevo miembro.
Los refugios de mascotas al igual que nosotros los activistas, sentimos temor que los gatos negros sean utilizados como "accesorios" para adornar la casa en Halloween y luego abandonarlos o regresarlos a los albergues… cosa que pasa mucho con o sin noche de brujas!.
Por supuesto, más allá de los gatos negros, a nosotros los activistas nos preocupa el bienestar de cualquier mascota de color negro, que podrían caer en manos de personas malintencionadas.
También se debe estar alerta sobre la posibilidad de personas que obtengan un gato de cualquier color y que, con el único propósito de realizar un ritual, le pinten el pelo de negro al felino… bueno, lamentablemente la imaginación de estos chiflados no tiene límites…
Le recomiendo a las personas dueñas de gatos negros, que se mantenga más vigilantes durante esta época, porque durante la celebración de Halloween, estos felinos podrían también convertirse en víctimas de robo o secuestro.
Así que les pido por favor a todos los colegas que difundan la alerta de los gatos negros…. Halloween está cada vez más cerca y debemos poner sobre aviso a todas aquellas personas que con su buen corazón buscan un hogar para estos preciosos animales y que lamentablemente en ocasiones nos encontramos con personas de mal corazón que se aprovechan de la situación para sacar partido…
Saludos amig@s ;)
Lorena.
LA LEY DE LA DISCORDIA
Cuando un perro ha sido abandonado y vaga perdido, hambriento y sediento, busca un bien samaritano que le socorra y sacie su sed. Sería un pecado poder ofrecerle agua y no hacerlo, o poder calmar su hambre y mirar hacia otro lado.
Sin embargo, el gobierno madrileño intento modificar la ley de protección animal de 1991 para, entre otras cosas, evitar que se alimentara en la vía pública a los animales vagabundos y a las palomas. Los cambios también recogían la prohibición de ejercer la mendicidad en la calle acompañado de animales. La presión de las protectoras paro la intentona de reforma.
La tan esperada reforma de ley de protección animal de la comunidad de Madrid había decepcionado muchas expectativas. Las asociaciones de protección animal llevaban años reclamando y esperando la reforma de esta leu. Ahora que se tenía la intención de llevarla a cabo, lejos de recoger nuevos e imprescindibles aspectos, como la prohibición de la caza con galgo, que tiene como consecuencia la macabra estampa de los nobles galgos ahorcados en los campos de la comunidad madrileña, se incluyeron en la propuesta de reforma aspectos como la prohibición de socorrer animales vagabundos ofreciéndoles comida o agua. Se pretendía castigar a quienes se compadecen de un animal desvalido y no se tuvo en cuenta el endurecimiento de las sanciones contra quienes maltratan a los animales, sin distinción de especie, ya sean perros, gatos, pájaros, hurones o toros.
Una vez más, parece que en España se sanciona y excluye a quienes se preocupan por los animales y sin embargo, se tolera que se los maltrate en nombre de fiestas populares amparadas por la manida “tradición”. Por esa regla de tres se podría mantener la también tradición, ya secular, de los ancianos de alimentar a las palomas en el parque bajo el sol del otoño en lugar de tratar de prohibirlo con fuertes multas.
Por mucho que me expliquen y argumenten que alimentar a un gatito desvalido ensucia la vía publica y sirve para perpetuar el hecho de que haya gatos vagabundos, no puedo, ni quiero entender que se criminalice una actitud piadosa con un animal. Opino que este tipo de normativas confunde a la opinión pública sobre cómo comportarse con los animales de manera respetuosa y cívica.
Las asociaciones de protección animal pretendían en realidad una nueva ley de protección para la comunidad de Madrid, pero no hay opción y o simplemente se reformaba, o se quedaba como estaba. Así que el consejo de protección animal, compuesto por varias de las asociaciones más representativas de la comunidad madrileña, decidió acceder a reformar una ley, por otro lado ya obsoleta en muchos aspectos. Sin embargo, el gobierno madrileño decidió simplemente incluir aspectos que ya están recogidos en las ordenanzas municipales de Madrid, como la prohibición de alimentar animales en la vía pública o de practicar la mendicidad con animales. Es decir: cero avance en materia de protección y unos cuantos pasitos en lo que se refiere a minimizar las supuestas molestias que puedan ocasionar los animales que viven en la calle, entre los que se encuentran miles de gatos.
Frente a esta tesitura las protectoras no tardaron en criticar y oponerse al enfoque de la reforma. Sin embargo, desde el gobierno de la comunidad de Madrid, el mensaje que dieron a los ciudadanos fue: estamos dispuestos a reformar la ley de protección animal, como nos pide la sociedad madrileña, pero no lo hacemos debido a que las asociaciones de protección animal no se ponen de acuerdo. Vamos, el colmo del cinismo tras años de espera para conseguir una ley a la altura de las circunstancias. Espero que el gobierno madrileño haya aprendido la lección y entienda que las protectoras, avaladas por miles de madrileños, no van a aceptar parches y medidas absurdas.
En cuanto a practicar la mendicidad con animales, no tengo claro el concepto, o por lo menos no se distinguir, si quien pide dinero en la calle con los animales lo hace porque los usa como reclamo o porque vive con ellos y los cuida, pero no tiene otro sitio donde estar con los mismos.
Se comenta que estos animales están sobreexplotados y en algunos casos drogados para que permanezcan durante horas inmóviles en la calle. Sin embargo, yo no puedo evitar sentir ternura y sobrecogerme cuando veo a estos perros y gatos, por otro lado, según lo que parece a simple vista, en cuidados, con estas personas desposeídas de todo. Los mendigos están solos frente al desamparo de no tener un techo con el que refugiarse ni un plato de comida asegurado. Veo a los animales en la calle preciados de Madrid, que duermen en el regazo de su dueño, que les acaricia con cariño y no puedo evitar sentir rechazo ante la idea de que se separe a estas personas de los únicos seres que les ofrecen compañía y amistad.
Creo, o más bien percibo, que los animales que comparten su vida con los mendigos, los consideran sus dueños y si fueran a parar a un centro de recogida, sufrirían igual que cualquier otro animal que se separara de sus dueños. Lo siento, pero no creo que este capacitada para juzgar y acertar sobre si el mendigo es un truhan o un buen dueño para su animal. Lo que si está claro es que la ley de protección animal de la comunidad de Madrid, es la ley de la discordia.
¿AMAS DEMASIADO A TU MASCOTA?
El amor por las mascotas es un sentimiento común a millones de personas y es un sentimiento antiguo, desde hace miles de años la humanidad ha mantenido a su lado animales a los que ha tratado con afecto.
Por la tarde unos amigos te llaman para salir. Tal vez te invitan a u concierto de tu fgrupo musical favorito, pero francamente, lo que quieres es quedarte en casa jugando con tu perro o gato. Tus amigos dicen que amas demasiado a tu mascota. ¿Podrían tener razón? En otras palabras; ¿Es posible que ames a tu mascota demasiado?
Es bueno crear vínculos saludables con los animales. La mayoría de la gente se siente muy apegada a sus mascotas. El apego es un concepto de la etología y define una vinculación afectiva intensa y duradera entre dos seres. El apego es esencial en la vida emocional de la persona. Los humanos necesitamos de apego, el apego nos evoca los primeros estados evolutivos del desarrollo, el vínculo maternal y paternal, y nos ofrece una cálida sensación de protección. Esa especial relación de amor y dependencia que se crea en el niño respecto a su madre es el ejemplo más puro de apego. Muchos aspectos de la relación entre las personas y sus mascotas se asemejan a aquellas que tienen lugar entre los padres y sus hijos. El motivo es que niños y mascotas comparten elementos comunes, por ejemplo, necesitan que alguien los cuide y agradecen ser abrazados y protegidos.
Una de las cualidades más destacadas del ser humano es su capacidad de formar y mantener relaciones. Las relaciones humanas toman muchas formas, pero las más intensas son aquellas establecidas con la familia, los amigos y las mascotas. Los lazos afectivos entre las personas tienen su reflejo entre estas y sus mascotas. Como valor añadido, las mascotas ofrecen afecto sin juzgar, quieren a sus dueños con independencia de que sean guapos o feos, ricos o pobres e incluso de adultos perros y gatos conservan cualidades similares a las de los niños.
La respuesta a la pregunta que formulaba al inicio es probablemente no. Mucha gente prefiere renunciar a una tarde en un sitio lleno de ruido y estar tranquilamente en casa con su mascota. Hasta aquí todo es normal, los animales domésticos cubren muchas necesidades humanas, representan alguien a quien cuidar, nos ofrecen compañía, disminuyen la sensación de soledad, crean la sensación de familia. Pero si la relación con tu mascota excluye una relación significativa con los seres humanos, entonces puedes encontrarte ante un problema. Para que nuestros vínculos con los animales domésticos sean hermosos y saludables, no deben suplantar a nuestro deseo de estar con la gente.
Asfixiar a tu mascota con un amor sano realmente no es un problema, abrazar, acariciar, es beneficioso para ambos. Una parte destacada del modo en que nos relacionamos con nuestras mascotas es la comunicación táctil. El tacto forma parte destacada de esa comunicación y los hechos prueban que hombres y mujeres son igual de propensos a acariciar a sus mascotas.
Cuando las personas y sus mascotas tienen intereses comunes la relación es fructífera y ambas partes obtienen beneficios. Lamentablemente, en ocasiones las cosas no funcionan así y la relación puede crear problemas para una o ambas partes. Unas veces son las mascotas las que se comportan de forma problemática pero en general ese cambio de conducta en el animal es la respuesta a algo que él considera como un comportamiento indeseable de su dueño, por ejemplo, adquirir otra mascota. Aquellas personas que terminan excesivamente vinculadas a sus mascotas se encuentran en ciernes de un problema. Es como esos padres que se comportan demasiado proteccionistas, rayando lo patológico, con sus hijos. Este es un apego malsano y reviste diversas formas, como un sentimiento de angustia o ansiedad ante la separación de la mascota, una reacción emocional que desarrolla una dependencia exacerbada hacia el animal. También es frecuente una preocupación obsesiva por cuidar a la mascota. Aunque no existe nada malo en cuidar a tu animal domestico, al convertirse en algo compulsivo, una verdadera obsesión por su salud, si come o deja de comer, que nunca se quede solo, etc.., es la expresión de que la relación no es la correcta. Como la mascota es un receptor perfecto de los cuidados de su dueño y nunca se va a quejar por sentirse atosigado por ellos, es muy fácil que propietarios que necesitan sentir que alguien valora sus atenciones se vuelquen en exceso sobre ellos. Todo desequilibrio en la relación de fuerzas del apego es un potencial generador de conflictos psicológicos. Aquí como en casi todos los órdenes de la vida, el equilibrio es lo saludable. Es claro que las personas pueden sentir un gran apego hacia sus mascotas, pero los mecanismos de apego han de funcionar correctamente, con claro beneficio y un equilibrado coste emotivo.
TÚ TAMBIEN PUEDES SER CASA DE ACOGIDA
Si quieres ayudar a los animales abandonados, una de las mejores maneras es ofreciendo nuestro hogar temporalmente un animal que lo necesite. Ser casa de acogida consiste en cuidar a un animal abandonado hasta que encuentra su hogar definitivo, y cuando se vaya a su nuevo hogar, nosotros acogeremos a otro animal que lo necesite. En un año podemos salvar la vida de decenas de animales.
Muchas personas, al leer esto, pensaran: “yo no puedo ser casa de acogida porque me los quedaría a todos” o “es que me da tanta pena que luego se vaya, que no puedo ser casa de acogida”. Quizás no nos hemos parado a pensar que podamos estar siendo egoístas. Hay miles de gatos y perros abandonados en las calles y perreras que no tienen una oportunidad de sobrevivir porque no hay lugares donde puedan vivir. Las protectoras de animales sabemos que están llenas, en las perreras los están sacrificando a diario. No nos debería dar pena mantener al animal en nuestra casa de forma temporal, que es justo lo único que le salvaría la vida.
Otro pensamiento erróneo es creer que el animal esta mejor con nosotros que con cualquier otra familia. Amplificando así la sensación de dolor por la marcha del animal a un nuevo hogar. Hay familias maravillosas que cuidaran de él incluso mejor que nosotros, y nosotros volveremos a tener un lugar libre para otro animal que está a la espera de que alguien le salve la vida.
Casi todas las personas que hacemos de casa de acogida tenemos animales propios, nuestro “cupo” esta completo, pero siempre tenemos algún hueco libre para algún animal que lo necesite. Mientras está ocupado ese hueco no recogemos mas y cuando el animal acogido se va con su nueva familia, podemos ayudar al siguiente animal. Si nos quedamos al animal, ayudaremos a uno, pero de la otra manera, podremos ayudar a cientos a salir adelante. Siempre tenemos que mantener un número fijo de animales en nuestra casa para mantener el equilibrio entre todos ellos.
Ser casa de acogida implica una responsabilidad y una entrega total, cuidando al animal como si fuera nuestro, pero sabiendo que algún día se ira. Esto no debe significar pena, sino todo lo contrario: hemos sacado un animal adelante, de que no ser por nosotros no habría podido sobrevivir, le hemos recuperado, educado y ahora tiene un hogar esperando con otras personas que como nosotros, lo querrán igual o más.
Ser casa de acogida es una de las experiencias más bonitas, maravillosas y gratificantes de la vida, estas ayudando a un animal desinteresadamente, por amor, le das todo y lo cuidas como si fuera tuyo, y tienes la capacidad de saber decir adiós, desearle lo mejor y ocuparte de otro animal que lo necesita más, sin pensar en ti. Nunca se olvida ni un solo animal que pasa por nuestra casa, todos han formado parte de nuestra familia durante un tiempo, siempre los recordamos entre lágrimas, pero son de alegría, porque nos sentimos orgullosos de haber hecho posible que hoy en día ese animal este viviendo una vida plena y feliz. Sin nosotros no hubiera sido posible.
Este articulo es un llamamiento a todas esas personas que piensan que no podrían ser casa de acogida. Si que puedes, solo tienes que pensar que ese animal lo que necesita es tu ayuda temporal, no quedarse contigo, ya que su nueva familia le está buscando y le encontrara. Animo a todos a ponerse en contacto con alguna asociación y ofrecer su ayuda, todos podemos. Si tenemos otros animales tenemos que pensar si podríamos acoger gatos adultos, o perros, o también otro tipo de animales que necesitan acogida, cuánto tiempo podemos dedicarles, si podemos coger animales que necesitan reposo después de una cirugía, o un animal viejito, o gatitos o cachorros que necesitan crecer en un entorno familiar, sin riesgo de contraer enfermedades. Tenemos que ser cuidadosos para que nuestros animales no se estresen por la presencia del animal de acogida, por eso debemos estudiar qué animal, de que o cuantos podríamos acoger.
Otra posibilidad es acoger a un animal muy viejito por ejemplo, que vive en una protectora de animales y es muy triste que no tenga la opción de conocer una familia nunca y morir allí. De nuevo sin ser egoístas, podemos ofrecer nuestra casa, nuestro amor y cuidados a un viejito y que viva lo que tenga que vivir, pero que viva con dignidad y todo el amor que se merece. Hay asociaciones que tienen programas de acogida para animales mayores, y de verdad es una experiencia preciosa aunque pueda resultar dura, siempre contaras con el apoyo de muchas personas que realizamos la misma labor.
Puedes hacerlo colaborando con una asociación, que te ayudara en la adopción de ese animal así como en sus cuidados sanitarios, o de manera particular, si te encuentras un animal abandonado o conoces algún caso de un animal que está en la calle, tu puedes ayudarle. Cuando tenemos un animal en acogida, aprendemos mucho de esa experiencia, siendo conscientes de que nuestro trabajo consiste en cuidarle y prepararle para su nueva vida, aun que a veces cueste mucho tiempo encontrarle una nueva familia.
Esta es la maravillosa experiencia del amor, dar sin esperar recibir, dar porque amas al animal y deseas verlo recuperado, contento, y que olvida el abandono y maltrato que haya podido sufrir, este es el trabajo de las casas de acogida, y queremos que al menos una vez lo experimente, porque una vez que lo hagas, volverás a hacerlo de por vida. Cada animal es especial y siempre los recordaremos, nos emocionamos al pensar en ellos pero siempre estamos orgullosos del tiempo, esfuerzo y lagrimas que les dedicamos, con solo verles en una foto tan felices viviendo su nueva vida, podemos estar satisfechos: nuestro trabajo está bien hecho, a por el siguiente!.
PERROS ESTRESADOS
Hasta hace relativamente pocos años los perros vivían en estado de semi libertad, pues tenían una labor. Eran animales de trabajo y utilidad. Todos tenían un fin para el que se habían criado, y en muchas ocasiones; de forma selectiva, para potenciar aquella cualidad que los hacía tan especiales: ladrar en el caso de guarda, conducir rebaños, etc.
Con el crecimiento de las ciudades, muchos animales pasaron a desempeñar una labor de compañía y se volvieron víctimas de los mismos males que nos aquejan a los humanos, como el estrés o la soledad. Sensibles por naturaleza, los perros llegan a asumir nuestro estrés y aceptarlo como suyo, nuestros estados de ánimo influyen poderosamente en los de nuestra mascota. El estrés se produce, en la mayoría de los casos, por cambios en el entorno del perro. Sin embargo un estrés pasajero no debe preocuparte, a menos que sea prolongado, lo que puede producir efectos negativos.
El estrés es necesario (todos necesitamos un cierto grado de estrés para vivir) y es favorable cuando motiva al organismo para ajustarse al ambiente. Por ejemplo, todos los perros durante el adiestramiento, sufren cierto grado de estrés que es lo que les permite aprender. No es negativo ni malo para el perro, sino un motivador para el aprendizaje. Es el mismo estrés que sufrimos cuando nos enfrentamos a un examen o a una entrevista de trabajo.
Por otro lado, el estrés puede ser dañino cuando el perro no puede conseguir aquello que anhela. Por ejemplo, un perro que pasa toda su vida encerrado en un patio, necesita libertad, contacto social y ejercicio, pero no puede conseguir esas cosas. La necesidad es muy fuerte pero el animal no puede satisfacerla, por lo que desarrolla conductas patológicas.
Cuando el estrés es agudo (lo que ocurre en ciertas ocasiones), el perro suele dar señales de advertencia que, lamentablemente, la mayoría de los humanos ignoramos bien por desconocimiento o por simple descuido. Algunas de esas señales incluyen lamerse los labios, bostezar, rascarse repetidamente, gruñir y mostrar los dientes.
En muchos casos, se castigan las señales más agresivas, como el gruñido o mostrar los dientes. El problema en esos casos, es que el perro aprende a reprimir las señales de advertencia antes de agredir, pero no se eliminan las causas de estrés,
Las evidencias del estrés son variadas en los perros. Algunos ladraran mas, aullaran, intentaran morder y gruñirán. En otros casos, nos encontraremos con perros que vomitan, enferman con frecuencia y se auto mutilan, lamiéndose o mordiéndose de forma compulsiva, hasta hacerse daño.
Es característico en los perros con estrés, que se vuelvan más dañinos con el ambiente que los rodea. Pueden destruir muebles y objetos. En estos casos, lo que nunca hay que hacer es castigar al animal, puesto que solo trata de evidenciar que tiene un problema a y esta es la forma de decirnos que algo ocurre en su interior.
En la sociedad actual muchos perros sufren problemas de estrés por el encierro prolongado en nuestros hogares y la falta de ejercicio y estimulación mental.
Esta comprobado que el aburrimiento y la separación son las dos causas más comunes de estrés, por lo que invertir tiempo de calidad con nuestro perro es una buena táctica.
El pero, como animal social que es, no está programado para vivir solo, pero se le puede enseñar a aceptar los periodos de soledad que nos impone nuestro trabajo y nuestro ritmo de vida.
La rutina es otro elemento importante que ayuda a liberar a nuestros animales del estrés. No significa imponer un horario estricto y hacer lo mismo todos los días sino facilitar pautas al perro para comer, pasear o jugar. Los perros necesitan ejercicio, normas y cariño. Podemos enseñarle “ganarse” el paseo o el tiempo de entrenamiento o juego mediante adiestramiento.
También podemos ofrecerle juguetes interactivos que lo mantengan entretenido mentalmente (en el mercado podemos encontrar de muchos tipos, precios, y características). De esta forma ocupamos el tiempo libre del animal en una actividad placentera y le ayudamos a superar la sensación de soledad. Pero sobre todo, lo más importante es pasar tiempo con él, tiempo de calidad y que beneficie a ambos, consolidando la relación hombre-perro.
MODAS QUE MUTILAN
Todos los seres vivos tenemos una anatomía concreta, que es el resultado de un largo proceso de evolución. Nos hemos adaptado a nuestro medio lo mejor que nos ha permitido la genética. Cada parte de nuestro cuerpo cumple una función importante para nuestra supervivencia. Las amputaciones por estética son una atrocidad. Una cosa es que haya que hacerlas para preservar la salud y otra, bien distinta, que sea para seguir una moda, que dentro de unos años pueda cambiar. Esperemos que en no mucho tiempo podamos ver un cocker con su cola intacta o un Dóberman con sus orejas completas. Seria no solo un cambio de imagen para nuestros perros, si no también, y lo más importante; un gran ético de nuestra sociedad hacia el respeto por los animales.
Rottweiler, Doberman, Schnauzer o Bóxer son algunos de los perros retocados por cuestiones estéticas. Afortunadamente, la tendencia ha cambiado en los últimos años y cada vez son más los dueños que se niegan a mutilar a sus perros. Las mutilaciones de orejas y rabo implican riesgos para la salud del animal. Por ejemplo en el caso de las orejas, que están muy irrigadas por la sangre, hay peligro de hemorragias. En cuanto a la cola, si su corte no se hace bien, puede haber infecciones y requerir otra intervención quirúrgica. El perro, por una mera cuestión estética, debe pasar por la mesa de operaciones; superar la anestesia y un postoperatorio molesto y doloroso. Me parece una decisión totalmente absurda y una falta de responsabilidad y respeto con el perro. El cuerpo del animal no es un “lego” que se pueda montar y desmontar, porque alguien lo decida que su aspecto es más armonioso sin orejas o rabo. Los perros necesitan estas extremidades para comunicarse. Su cola les ayuda a mantener el equilibrio y a que, en la distancia, puedan mandar mensajes como: estoy contento o apártate, porque estoy enfadado, o me siento triste. Las orejas también ayudan en estos cometidos, pero, además protegen el conducto auditivo de la entrada del agua o el frio. Así que, salvando las distancias, es como si a una persona le cortan la punta de la lengua. Es decir; le limitan, y mucho, su capacidad de comunicación.
Hasta hace no mucho, también se cortaban las cuerdas vocales a los perros y las falanges a los gatos. De esta manera, el perro no ladraba y el gato no tenia uñas. Una autentica salvajada, con la que el animal, más que maltratado era torturado, ¿O no es una tortura estar privado de voz y tener muñones en vez de patas? El gato tiene que arañar y el perro tiene que ladrar y a las personas que les causen molestias o problemas, deberían de pensarlo antes de tener un animal en casa.
Puede que haya quien crea que no es comparable cortar orejas y rabo a cuerdas vocales, pero a mí me parecen barbaridades muy equiparables. De hecho; desde mi punto de vista, es la propia sociedad la que, poco a poco; ha desterrado este tipo de prácticas, por considerarlas crueles. Ya hay dos comunidades autónomas, la catalana y la andaluza; donde sus leyes de protección animal prohíben, de manera específica; este tipo de amputaciones, algo que deberían hacer el resto de autonomías.
Me consta que la gran mayoría de los veterinarios se oponen a este tipo de mutilaciones. En las propias clínicas, se recomienda a los dueños de razas susceptibles de sufrir amputaciones, que no corten orejas ni rabo a sus perros. Esto me recuerda a las corridas de toros a diestro y siniestro, como se tratase de una casquería…
EL DOLOR DE UN PERRO
Existen muchos testimonios de perros que expresaron su dolor ante la muerte del propietario. Ya en Roma; el poeta Marco Valerio Marcial se exalta ante el recuerdo de Vértago, el perro de su antiguo Tito Sabino. Dice la historia que en los tiempos de Nerón, un noble llamado Tito Sabino fue condenado a muerte y que en la cárcel no fue posible separar a su perro de él. Luego, al cumplirse la sentencia; mientras el cuerpo de Tito yacía inerte, el perro no se separaba del cadáver e incluso le llevo alimentos a la boca. Finalmente, cuando el cadáver fue lanzado al rio Tíbet, el perro también se lanzo al agua y lo mantenía a flote: "Maten también al perro!", exclamó Nerón y así terminaron con la vida y la lealtad del noble animal. En los tiempos modernos el primer perro que se fano el derecho a la inmortalidad fue Bobby, un Sky Terrier que permaneció junto a la tumba de su amigo humano, el policía John Gray, durante 14 años. Después de que su dueño fuera enterado en 1858 en el cementerio Greyfriars, en Edimburgo (Escocia), Bobby no se movió del lado de su sepulcro nunca más. en 1872, Bobby falleció y por fin descanso en paz junto a la tumba de su querido dueño. Bobby se convirtió en un héroe para los ciudadanos de Edimburgo y hoy se puede contemplar su estatua situada al sur del puente George IV, visitar su tumba en el cementerio de Greyfiars y ver su plato y su collar en el museo de Edimburgo.
ELLOS TAMBIÉN LLORAN POR NOSOTROS
Cuando una mascota muere, siempre hay un padre atento o un familiar para ayudarnos a superar el dolor pero ¿Qué pasa cuando un perro o un gato llora la pérdida de su propietario? ¿Tienen la garantía de que alguien les ofrecerá un consuelo similar?
Las mascotas también pueden mostrar tristeza por la pérdida de un ser querido y realizan el duelo de una manera que muchas veces la familia no sabe reconocer. Ellos tienen un importante grado de dependencia y apego a su propietario, que les lleva a la ansiedad y la angustia, cuando entienden que no volverán a ver a su querido humano.
Nuestras mascotas lloran igual que los humanos. Las suyas son lagrimas invisibles, una pena tan honda que se manifiesta sin sollozos, y nace de la desaparición de la persona que aman sin poder hacer nada para que vuelva, porque ellos no pueden comprender la muerte. Simplemente saben que alguien a quien estaban estrechamente unidos ya no está en sus vidas. La magnitud del sufrimiento es directamente proporcional a la fuerza de unión de la dependencia con esa persona. A esta confusión se añade la depresión y la ansiedad por separación.
Con frecuencia los perros padecen el síndrome de hiperapego que les lleva a mostrar trastornos como ladridos y gemidos excesivos, conductas destructivas y ensuciarse en casa. Son animales muy expresivos en todos sus comportamientos, por lo que también su dolor ante la pérdida del propietario es muy estentóreo. Comparado con el dolor humano por la pérdida de un ser querido, vemos que unas culturas lo exteriorizan con llantos, rabia, ataques violentos que llevan a rasgarse las ropas, en tanto que otras es una expresión de angustia con contenidos manifestaciones externas. Los perros pertenecerían a esas culturas que inventaron a las plañideras; mujeres que lloraban ostentosamente en los funerales, en tanto que los gatos exteriorizan menos su dolor.
Muchas personas opinan que los gatos son seres individualistas y distantes que no se preocupan por su propietario ni le duele si un ser humano muere en el hogar. Esto no es cierto, los gatos son grandes sentimentales, forman lazos estrechos con su dueño y si este muere, sufren y espiritualmente lloran. Lo que ocurre es que los gatos son más introvertidos que los perros, en ellos las expresiones de angustia y dolor son menos notorias.
Debido a que nuestras mascotas no pueden hablar, no sabemos lo que están pensando. Debemos basar nuestras interpretaciones en su comportamiento, en la expresión externa de sus estados emocionales. Cuando una persona experimenta la muerte de un ser querido, sabemos que siente pena porque él nos lo dice, en un animal su modo de decirlo es su comportamiento, se muestra apático, desorientado, no come, se desinteresa por lo que ocurre a su alrededor.
Inicialmente puede llevar algunos días que la mascota se dé cuenta de la ausencia del propietario; que su amigo, su querido humano, está definitivamente perdido. Desde el primer momento sabe que algo está mal, ya que los animales captan y absorben las emociones de su entorno con suma facilidad. Los cambios vividos en la casa, la tristeza de los otros familiares, no les pasan desapercibidos y responden a ellos con abatimiento. Una vez que la mascota se da cuenta de que la persona no va a volver, por lo general comienza a buscarla por el olor. El perro o el gato permanecen junto a los lugares en los que estaban acostumbrados a ver a su propietario, como su sillón favorito o su dormitorio. A menudo el gato maúlla en estos lugares, aparentemente pidiendo que regrese la persona que echa en falta. El perro puede gemir oliendo alguna de las prendas de ropa del ausente y ambos suelen dirigirse a otros miembros de la familia, maullando o ladrando, como pidiendo una explicación, tratando de entender porque la persona se ha ido.
La mascota puede tratar de dormir en el sitio en que el propietario lo hacía y recorrer con frecuencia la casa olisqueando para ver si ha regresado. Esta búsqueda puede durar desde una semana hasta un mes, la mayoría recupera el ánimo después de ese tiempo, pero en el fututo, de tanto en tanto, como si el recuerdo les viniese de golpe a la memoria, pueden comportarse como si supieran que algo no está bien.
En la mayoría la depresión es una manifestación de su luto. El luto es una expresión formal de respuesta ante la muerte, es decir; la muestra externa de los sentimientos de dolor y pena ante el fallecimiento de un ser querido. En las personas se expresa en los entierros, las esquelas, la ropa de color negro, en las mascotas en la falta de apetito, el decaimiento, el desinterés por los juegos y la vida. Pierden el interés en cosas que antes les gustaban y pueden, incluso, mostrar señales de confusión mental. la muerte de su compañero humano ha roto el equilibrio de su mundo, ha desgarrado su vida. Si la mascota es anciana y fueron muchos los años de convivencia con el desaparecido, este cambio radical puede sumirlos en una depresión profunda y no ser capaces de hacer frente a la perdida.
Darle tiempo para que sanen las heridas del alma, proporcionarle compañía durante el día y la noche. Mantener al perro en las mismas habitaciones que su restante familia humana.
Asegurándose de que sigue comiendo y bebiendo, aunque eso signifique ceder a los antojos de sus alimentos preferidos.
Proporcionarle distracciones como juguetes, juegos, excursiones, para que el perro este entretenido. Puede ser necesario persuadirle a participar en estas actividades.
El ejercicio diario es muy importante ya que tiene un efecto calmante, relajante, y eleva el estado de ánimo. Recurrir a la “facilitación social” para estimular sus intereses. La facilitación social ocurre cuando el comportamiento de un perro se ve intensificado por la presencia de otros ejemplares. El perro se verá motivado a correr y jugar si otro perro lo está haciendo.
Los gatos adoran la rutina. La familia puede ayudar a reducir el periodo de luto de un gato manteniendo la rutina cotidiana en su vida. Abstenerse de realizar cambios drásticos en el entorno del animal, como cambiar muebles, decoración o remodelaciones del hogar. Los gatos odian este tipo de cambios y mantener el orden en sus vidas ayudara a una recuperación más rápida. Vigilar que no deje de comer, que mantenga su aseo y que realiza actividad física. Son pequeños cuidados que aceleran una recuperación de la depresión.
PERROS Y DUEÑOS POTENCIALMENTE PELIGROSOS
Por desgracia periódicamente los medios de comunicación nos informan del ataque de un perro a una persona. Este es un tema que genera mucha polémica, desde mi punto de vista es un problema multifactorial, por lo cual lo abordare desde varias vertientes.
Como podéis ver hablare de perros potencialmente peligrosos y no de razas, está claro que no es lo mismo que te muerda un caniche que un pitbull, obviamente por su desarrollo muscular, potencia de mordida y genética, pero considero que es aun mas importante la forma como se educo o se dejo de educar a ese perro, ya que un perro fuerte con instinto de lucha y un propietario irresponsable hacen una mala combinación. Los dueños han de ser conscientes de que tipo de perro tienen y la responsabilidad que conlleva, no todas las personas están capacitadas, preparadas ni equilibradas emocionalmente para tener determinados perros y razas de perros. Una etapa muy importante en los cachorros es el periodo de la socialización, dicho de otra forma, como se relaciona e interacciona tanto con personas como con otros animales en los primeros meses de vida.
Los perros necesitan ejercitarse, hacer paseos diarios, en fin de dedicarles tiempo, así como disciplina y cariño. Es responsabilidad del dueño brindar al perro un ambiente adecuado, un perro desatendido o mal entrenado puede llegar a ser peligroso. Como padres no debemos dejar que nuestros hijos incordien ni molesten a los perros, ni decirles por costumbre que no les tengan miedo, que no muerden, hay que ser prudentes ya que no todos los perros reaccionan igual ante determinados hechos. Los movimientos rápidos, la curiosidad e ingenuidad de los niños unido a las ganas de jugar puede no ser entendido como tal por un perro y más si este no está equilibrado. Es muy importante antes de adquirir un perro meditar que tipo, tamaño y raza de perro se adapta a nuestro perfil persona, familiar y estilo de vida. Si no estáis seguros id a vuestro veterinario más cercano y con gusto os orientara.
Por último dos puntos importantes a tener en cuenta, un perro no se hace agresivo de la noche a la mañana, mientras antes se traten estos trastornos mejor y más rápida solución tendrán.
SE BUSCA PERSONA CRUEL CON LOS ANIMALES.
Se busca a quien ha disparado a una gata preñada con un arco en la localidad Madrileña de Hoyo de Manzanares. El animal tenía clavada una flecha de setenta centímetros. Por desgracia, se trata de una historia más de las muchas de maltrato y crueldad que se producen cada año con los animales.
La asociación para la liberación y el bienestar animal (A.L.B.A) difundió el año pasado una nota de prensa que nos dejó helados y rotos de dolor; donde relata el calvario de una gatita, víctima de unos salvajes sin escrúpulos, que la atravesaron con una flecha. Cuando miembros de A.L.B.A acudieron al rescate del indefenso animal, lo encontraron escondido, agazapado y dolorido; con la flecha en su cuerpo. Consiguieron llevarla a una clínica, donde la gata fue intervenida de urgencia, pero las heridas eran demasiado grave; murió junto con las crías que llevaba en su vientre. La cara del miedo del animal quedó marcada en todo el mundo que amamos a los animales. La gran mayoría de los animales abandonados son maltratados, arrojados a pozos, atropellados, desatendidos, heridos con armas.. Es espeluznante e indignante. Pero; ¿Qué clase de monstruos andan por ahí sueltos? Deberíamos de estar muy preocupados con estos datos. Denotan una sociedad enferma y violenta.
Me da por pensar en los cobardes que han cometido este delito. Imagino sus risas al planificar la agresión y gritar: ¡le has dado, le has dado; BIEN!, Puede que luego corrieran tras la asustada y herida gata para disfrutar y saborear el resultado de su maldad.
No son más que elucubraciones mías, pero no puedo evitar este tipo de pensamientos inquietantes y aterradores. Lo cierto es que los autores están libres, con su arco preparado y cargado para disparar de nuevo a otra víctima indefensa. Los agresores pueden ser chicos jóvenes. Recuerdo una vez más, el estudio que revela que los menores que comenten este tipo de tropelías con los animales, también lo practican cuando son adultos con las personas.
Hay muchas caras e historias de víctimas de este tipo de violencia. Demasiadas, pero aunque hubiera una sola seria igual de indignante. Quien no se acuerda de aquellos pobres perros de un albergue en Tarragona, a los que mutilaron por diversión? O el caso reciente de un cachorro de perro al que mataron de una paliza mientras lo grababan.
Todas esas historias, que pasaron a ser noticias en los medios de comunicación por la magnitud de la violencia con que fueron cometidas, tienen unos protagonistas. Todos tenían nombre, sangraron, sufrieron, gritaron en busca de ayuda, lloraron, se aterrorizaron, puede que alguno se orinara encima de miedo. Todo un torrente de emociones y sentimientos frente a los humanos que les maltrataron. Ellos no sintieron soledad, compasión, pena, lastima ni arrepentimiento. El que se cree rey del mundo y superior al resto de los seres vivos, porque piensa que, entre otras cosas, tiene más capacidad; el ser humano, en ocasiones como estas, no llega a los seres a los que maltrata ni a la altura de las patas. Ojala que encuentren a quienes han matado a la gata. Entre otras cosas, tengo curiosidad por saber, si de verdad; se aplicaría con los culpables la ley. En este caso el artículo 337 del código penal, que recoge hasta un año de cárcel por maltratar a un animal.
GORDOS GORDÍSIMOS
España se ha situado a la cabeza de Europa en Obesidad Infantil, ahora nuestras mascotas siguen el mismo camino. Durante mucho tiempo un niño gordito y mofletudo era un encanto, y un cachorrito regordete resultaba más atractivo. Pero los expertos en nutrición no piensan igual.
La dieta y el estado de nutrición son cruciales para la salud de las mascotas. Desafortunadamente la obesidad es el trastorno con mayor frecuencia se produce en animales de compañía (gatos y perros) se estima que el 40% de los perros y gatos en Europa padecen este trastorno. Los efectos negativos de la obesidad son similares para las personas y las mascotas, ocasiona alteraciones de las distintas funciones corporales y limita la longevidad.
Mimamos a nuestras mascotas más que nunca, lo cual está muy bien, pero puede suponer algún peligro cuando no se sabe actuar adecuadamente. Collares de lujo, camas de diseño, armarios llenos de vestidos con todo tipo de chucherías y delicias de gourmet, son comunes en muchos hogares. El exceso y descontrol en la alimentación ha llevado a muchas mascotas a la obesidad.
La obesidad puede llevar a un mayor riesgo de enfermedades como la diabetes, aumento de la presión arterial, complicar los problemas como la artritis, y está vinculado a ciertos tipos de cáncer y trastornos cardiacos. También enfermedades articulares y óseas degenerativas se ven agravadas, como la displasia de cadera, la hernia de disco o la rotura de ligamentos. El perro obeso es muy intolerante al calor y al ejercicio, tiene dificultad respiratoria y ve aumentado el riesgo quirúrgico.
El problema de la obesidad se ve complicado por la falta de concienciación de los propietarios, que generalmente se niegan a aceptar o minimizan el sobrepeso de su mascota. Tanto la prevención como su cura requieren una rígida disciplina nutricional por parte del propietario, que no debe actuar llevado por el erróneo sentimentalismo de pensar que poniendo a dieta a su mascota la hace sufrir. Si no eres verdaderamente consciente del problema y estas dispuesto a aplicar aquellas normas necesarias para conseguir que tu mascota adelgace, es imposible lograrlo. Si no te implicas, no hay régimen posible y seguirás perjudicando a tu mascota.
Estamos acostumbrados a encontrar la palabra “ligth” en nuestros alimentos, es inglesa y significa “ligero”. Con el fin de combatir la obesidad los expertos en nutrición animal buscaron formulas adecuadas para hacer más saludable la vida de nuestras mascotas, concibiendo los piensos ligth. Pueden tener hasta un 20 por ciento menos de calorías que los de mantenimiento, alimentando correctamente y otorgando al perro sensación de saciedad. Son alimentos con un bajo nivel de grasas, para favorecer la pérdida de peso; un alto contenido en fibras para saciar y facilitar el tránsito intestinal; un nivel elevado de proteínas para evitar la pérdida de masa muscular y una energía moderada para controlar el peso. Es conveniente consultar con el veterinario antes de decidirse a dar este tipo de alimentos a nuestra mascota.
Para evitar la obesidad debes actuar desde el momento en que el perro o gato llega de cachorro a casa. Evita una dieta descontrolada y una vida sedentaria. La mejor prevención es suministrar al cachorro la junta cantidad de comida que necesita según su edad, raza y nivel de actividad. En los envases de alimento preparado suele venir una relación de la cantidad adecuada en cada caso, pero para mayor tranquilidad, puedes consultar al veterinario.
LA VIDA EN UN ESCAPARATE
Muchos de los animales que llegan cada año a los hogares de los españoles, se adquieren en tiendas. La gran mayoría son perros y gatos de raza. Uno de los factores positivos de elegir una raza determinada es que, de antemano; se pueden seleccionar las características del animal que mejor se adapta a un determinado estilo de vida. El comprador puede escoger, casi a la carta: carácter, pelaje o tamaño.
Suelo pasar por varias tiendas de animales durante mis trayectos diarios y he observado, que un animal puede vivir, durante meses, en un escaparate hasta que lo compran. Quizás haya quien me tache de exagerada o dramática, pero no puedo evitar sentir tristeza cuando veo día tras día, a estos animales en un escaparate de un metro cuadrado. Sobre todo creo que, en el caso de los perros, debe ser especialmente duro. Se trata de animales sociales, que necesitan pasear, escarbar con las patas en la arena, marcar el territorio o tener contacto físico con congéneres y personas.
Hace unos días; mi sobrino se coló en una tienda de animales para ver los perros. Observe a un cachorro de la raza Chow-Chow, que casi no cabía en el recipiente donde vive, por cierto, desde hace bastante tiempo. No pude evitar comentar con la encargada de la tienda, que no me parecía bien, que un animal de ese tamaño, tuviera que vivir en un espacio tan reducido. La respuesta fue: “peor están en algunas casas, donde no se les cuida bien”.
Que haya desaprensivos que nos les atiendan bien en su hogar no justifica ni hace correcto que los animales tengan que vivir, durante meses, en espacios reducidos, sin poder desarrollarse acorde a su naturaleza y necesidades etológicas.
No creo que ande tan descaminada en mis apreciaciones cuando en Cataluña está prohibida la exhibición de animales de compañía en los escaparates para su venta. Lo ideal es tenerlos en los criaderos, donde tienen más espacio y no están hacinados. (Salvo en excepciones claro está; criaderos ilegales…). No cabe duda que el mostrar animales en los escaparates obedece a una táctica comercial, que pretende aumentar el número de ventas. Los cachorros actúan como imanes para los niños, pero también para muchos adultos. Se distorsiona el significado de tener un animal. Se le degrada a la calidad de un objeto, que se puede adquirir a cambio de dinero.
Es un hecho que cada año se reciben denuncias de personas que consideran que las condiciones de vida de estos animales en los escaparates no son las adecuadas. Es cierto que hay establecimientos que se preocupan más por el bienestar de los animales que venden. Tienen más espacio y mejores instalaciones. Sin embargo, algo que recoge la legislación, sobra la tenencia de los animales en este tipo de establecimientos y que, creo que no se cumple, por lo menos en la gran mayoría de las tiendas, es la posibilidad de que los perros hagan ejercicio diario en una zona amplia y habilitada para ello.
Quizás sea una utopía, pero lo ideal sería que, cuando se elige una determinada raza de perro o gato, se tuviera amplia información sobre sus necesidades y características y solo se eligiera la que se puede atender bien. Que los animales no estuvieran en los escaparates, sino en los criaderos legales y acondicionados. Y ya puestos a pedir, que se adoptara más y se abandonara menos. Puede que hace años, también pareciera una utopía la prohibición de la venta ambulante de animales, y sin embargo; se ha prohibido en el pro del bienestar de los animales.
No quiero resultar dramática, pero me impresiona ver los ojos tristes de muchos de los perros en los escaparates, a veces; durante meses. Mirando al otro lado del cristal, donde les observan las personas. Con su expresión, me transmiten; escepticismo, aburrimiento y desesperanza.
TERAPIA ASISTIDA CON ANIMALES DE COMPAÑIA
Como su nombre indica la terapia asistida con animales es una modalidad de tratamiento terapéutico en el que un animal cumple una determinada función y actuación junto a un profesional, ayudando de esta manera al apoyo o recuperación de la persona afectada.
Los animales que más frecuentemente se utilizan en las terapias asistidas son los perros, caballos y delfines. No obstante se puede emplear casi cualquier animal domestico dependiendo del grado de implicación, a quien y a qué nivel va dirigido, ejemplo de ello son los perros y gatos que conviven en centros geriátricos y cárceles.
Estas terapias son orientadas básicamente a tres áreas de trabajo tanto en personas capacitadas como no, bien sea a nivel físico, mental y emocional. Es interesante ya que a través de los animales se pueden llegar a establecer vías de trabajo, conexión comunicación y de aperturas no verbales, que actúan en determinadas áreas, niveles y bloqueos, que a través de otras terapias convencionales nos dificultaría mas el acceso a ellas.
Bajo la supervisión del terapeuta, el animal contribuye al proceso de recuperación del paciente. En la actualidad, el uso de animales con fines terapéuticos se va incrementando cada vez más a medida que se realizan estudios que constatan los efectos positivos y beneficios del vínculo, relación e interrelación que pueden llegar a desarrollarse entre los seres humanos y los animales.
Como dice una amiga, no hay mejor psiquiatra en el mundo, que un perro lamiéndote la cara. En el caso particular de la asistencia con perros estos han de ser adiestrados y tener cualidades especiales como ser sociables, tranquilos, pacientes y sobre todo equilibrados. Estas características las podemos encontrar en razas como los labradores y Golden Retriever de aspecto y carácter bondadoso.
Los animales no hacen distinciones entre personas, edades, alteraciones físicas o psíquicas, condición social, no juzgan y lo dan todo a cambio de una caricia un poco de atención, haciéndonos sentir seguros y aceptados de forma incondicional.
En la terapia asistida con animales de compañía intervienen distintas disciplinas profesionales, que difícilmente pueden ser abarcables por un único profesional, por lo que normalmente suele ser un trabajo multidisciplinar. Por último tenemos que ser conscientes de que a los animales de asistencia no hemos de verlos solo como simples herramientas de trabajo, sino como lo que son, seres vivos con sus necesidades, emociones y motivaciones específicas según la especie.
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